
Hoy 17 de mayo, se celebra el día mundial de la Hipertensión Arterial. Esta afección, denominada como el asesino silencioso por la Organización Mundial de la Salud, supone casi la mitad de las muertes por enfermedad cardiovascular en España. Entre los factores de riesgo destacan la ingesta excesiva de alimentos salados, el consumo de tabaco y la obesidad, entre otros.
Pero, ¿Qué es la hipertensión arterial?
La hipertensión arterial, también conocida como presión arterial alta, es una condición crónica caracterizada por una elevación persistente de la presión sanguínea en las arterias. Aunque en sus etapas iniciales no presenta síntomas evidentes, sus consecuencias pueden ser devastadoras: enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y, como consecuencia de estas, la muerte.
Para establecer el diagnóstico de hipertensión se han de tomar mediciones en dos días distintos y que en ambas lecturas la tensión sistólica sea superior a 140 mmHg y la diastólica superior a 90 mmHg. La tensión sistólica corresponde al momento en que el corazón se contrae o late, la tensión diastólica representa la presión ejercida sobre los vasos cuando el corazón se relaja entre un latido y otro.
¿A quién afecta?
La hipertensión no discrimina ni por sexo ni por edad. Se cierne sobre jóvenes y ancianos por igual. La genética y el estilo de vida como un alto consumo de sal, tabaco y alcohol nos suben la tensión y complican su control a nuestro organismo.
El sedentarismo y la falta de actividad física también nos compromete a la hora de que nuestro corazón pueda lidiar con los cambios de tensión orgánicos. Según la OMS, en España sufren de hipertensión casi 10 millones de personas de las cuales solo un tercio la tiene controlada.
¿Cuáles son los síntomas?
La hipertensión es sigilosa. No hay señales llamativas ni una sensación de malestar que la anuncie. Los síntomas son sutiles: dolores de cabeza, fatiga, visión borrosa. Pero, en su mayoría, los afectados siguen su rutina sin sospechar que están en el escenario de esta enfermedad silenciosa. Es por ello fundamental que sepamos detectarla y controlarla, para ello no tenemos muchas opciones.
¿Cómo detectarla?
La medición de la presión arterial es nuestra herramienta fundamental. Los tensiómetros, ese instrumento modesto, nos revela la presión sistólica y diastólica. En nuestra farmacia se toma la tensión de forma gratuita a todos los pacientes que lo soliciten. Pero, aunque vayas a la farmacia y te midas la tensión cada día, eso puede no ser suficiente. Esas mediciones pueden estar contaminadas por varios factores, ya sea un esfuerzo físico, la toma de medicación o el consumo de bebidas antes de la medición.
La automedición diaria podría ser la clave para prevenir complicaciones. Mediante un tensiómetro de muñeca una persona sola puede tomar la medida de la tensión en el momento óptimo, nada más despertarse y antes de irse a dormir. Hoy en día los tensiómetros se pueden conectar con tu dispositivo móvil para que cada vez que realices una medición se registre y sirva a tu médico para diagnosticar y recetar el tratamiento adecuado.
Desde la farmacia seguiremos ofreciendo el servicio de toma de tensión gratuita pero nuestra misión es la salud de los pacientes y por ello querremos
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